Fú. Furufú. Pitititititipí. Gñe gñe gñe. Ñññññuuuu. Kakakakakaka.

Y tantas otras onomatopeyas sobrevolando en círculos mi estado de ánimo.

Cualquier cosa. Se oyen coches cabreados, al otro lado del muro. Eso también.

Será que el día está gris.